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DILEMA ÉTICO PARTE 2 - CASO PARMALAT


ANÁLISIS DEL CASO PARMALAT

CASO:

El fraude cometido por la compañía Parmalat fue llevado a cabo gracias a la aplicación de diversos mecanismos financieros utilizados para la malversación de fondos de la sociedad y llevarlos a las cuentas personales de los Tanzi y al uso de derivados y sociedades fantasmas con la intención de falsear la contabilidad, para lo que fue clave la existencia de estructuras complejas. Los principales objetivos de estas acciones fueron el beneficio de operaciones de la familia Tanzi, la subida del precio de las acciones de la compañía y la creación de activos (ficticios) que se valoraban en miles de millones de euros.

A lo largo de varios años, Parmalat colocó acciones y bonos convertibles en diferentes paraísos fiscales como medio de financiación. (Arroyo, Artucha y Arroyo, 2004).

ANTECEDENTES:

 


En noviembre del año 2003, Deloitte & Touche, que era la firma encargada de auditar las cuentas de la compañía, puso de manifiesto sus sospechas sobre la contabilidad de su cliente, más concretamente sobre una inversión que ascendía a 500 millones de euros en un fondo a través de la compañía instrumental Bonlat, que en ese momento se encontraba auditada por Grant Thornton, que era plenamente consciente de la realidad. Como consecuencia, Parmalat experimentó una caída superior al 8% en la bolsa de valores de Milán. Casi un mes después, la compañía declaró su incapacidad para superar una deuda de 150 millones de euros y procedió a nombrar a un experto italiano, Enrico Bondi, con la intención de llevar a cabo un plan de reestructuración. 

A mediados de diciembre de ese mismo año, el rating de la deuda de la compañía fue rebajado diez niveles por la firma Standard & Poor’s, haciendo que Parmalat rozara a las compañías en situación de suspensión de pagos y se suspendió la cotización de sus títulos. 

En esa misma fecha, determinados inversores brasileños reclamaron un pago de 400 millones de dólares a los que la compañía no pudo hacer frente. Ante este requerimiento, Parmalat presentó un documento con la finalidad de acreditar la existencia de un fondo por valor de casi 4 mil millones de euros depositado en las Islas Caimán, un paraíso fiscal. 

Sin embargo, Bank of América como representante de los inversores de la filial brasileña, lo desmintió y dio así comienzo al declive final de la sociedad. La compañía no pudo finalmente hacer frente al pago de 400 millones de dólares, fue calificado con el nivel ‘D’ por la firma S&P, señalando un riesgo de impago y se volvió a suspender la cotización de sus títulos tras una caída del 66%. 

El día 22 de ese mismo mes, Calisto Tanzi fue acusado de fraude en Milán, poniendo de manifiesto un desajuste contable que ascendía a 9 mil millones de euros. Evidentemente este hito afectó al valor de las acciones de la sociedad, pasando de 63,3 euros a 0,11 euros. 

Además, seis compañías de seguros interpusieron diversas demandas por el impago de bonos. Las consecuencias de la actividad fraudulenta no quedaron ahí, pues Bank of América a raíz de lo sucedido decidió denunciar a Tanzi por haber falsificado una serie de documentos privados. (Rodríguez, Notari y Nuevo, 2010) 

A finales de diciembre, la compañía tuvo que declararse en suspensión de pagos siguiendo el procedimiento rápido y arrestaron a Tanzi en Milán, quien fue puesto en prisión preventiva y a quien se acusó finalmente de “falsedad de balance, quiebra fraudulenta, uso de información privilegiada y presunto engaño a los auditores de los estados contables”. El 30 de diciembre de 2003, la Securities and Exchange Comission (SEC) emprendió acciones legales contra Parmalat por sus engaños a inversores estadounidenses. “Además, aseguró que Tanzi y otros responsables de la empresa conocían que el balance de la compañía estaba falseado. 

El fundador del grupo reconoció́ haber desviado 500 millones de dólares de Parmalat a ciertos negocios de su familia, entre ellos la agencia de viajes Parmatour y el equipo de futbol Parma, ambos a cargo de sus hijos” Tanzi admitió que faltaban 8 mil millones de euros en los activos contabilizados por la compañía y que había desviado una cantidad que ascendía a los 500 millones de euros a compañías familiares. (Rodríguez, Notari y Nuevo, 2010) 

El 8 de enero de 2004 da comienzo una investigación en Luxemburgo por un posible blanquero de capitales relacionado con Parmalat, desde Italia se amplía la investigación con la intención de aclarar las responsabilidades individuales de Deloitte & Touche como auditora y se declara la insolvencia de Parmalat Finanziaria S.P.A, Eurolat S.P.A y Lactis S.P.A. 

Una semana después, desde Alemania también comienza una investigación sobre la compañía a raíz de una sospecha de falta de registro de emisiones de bonos. Días después, el 17 de enero, el Bank of América comunica que, aunque en teoría debería existir una cuenta en su sucursal de Nueva York con casi 8 miles de millones de euros, no hay rastro de la misma, por lo que comienza su investigación interna para aclarar lo 45 ocurrido. Posteriormente se confirmó que dicha cuenta jamás había existido. 

A finales del mismo mes, la firma Price Waterhouse & Coopers anuncia que Parmalat había inflado sus ingresos 5 veces y que la deuda global de la compañía asciende a 17 mil millones de dólares. Finalmente, el 7 de febrero de 2004, al descubrirse una cuenta en Montecarlo con 2,5 millones de dólares perteneciente a Luciano del Soldato, uno de los contables de Parmalat, el número de investigados ascendía a 28. (Arroyo, Artucha y Arroyo, 2004)

INVOLUCRADOS:

  • AUDITORAS: 

Deloitte & Touche Tohmatsu En 1999, esta firma se convirtió en auditor principal de Parmalat encargándose de verificar las cuentas consolidadas del grupo. Deloitte no hizo ninguna comprobación sobre la autenticidad de las cuentas de las filiales, sino que simplemente incorporaba a su trabajo la información facilitada por Grant Thornton.


Grant Thornton La firma Grant Thornton fue la responsable de auditar las cuentas de Parmalat entre 1990 y 1999 pero como las leyes italianas exigen cambiar de auditor cada 9 años, fueron relevados por Deloitte & Touche Tohmatsu. Según la fiscalía italiana, durante ese tiempo ayudó a Parmalat a ocultar pérdidas y, cuando la revisión de las cuentas cambió de manos, aconsejó la creación de la sociedad “off-shore” Bonlat para esos fines, lo que además permitió que Grant Thornton mantuviera el control al convertirse en su auditor.


  • BANCOS:


Bank of América ha estado involucrado en varios aspectos de la red de Parmalat de inversiones y transacciones financieras; se estima que pudo colocar casi 1,5 billones de euros en transacciones privadas.


Citigroup realizó con Parmalat lo que se denominó "buconero", que quiere decir agujero negro en italiano, servía para ocultar el monto real adeudado por la compañía.



Morgan Stanley y Nextra (Banca Intesa) Ambas instituciones fueron investigadas por su implicación en la compra- venta de bonos de la compañía láctea. Morgan Stanley admitió haber colaborado con Nextra en transacciones para Parmalat S.p.A. y haber participado en tres ventas de bonos para el grupo. Realizó transacciones de derivados de tipos de interés y cambiarias con Parmalat desde 2001 hasta 2003.


UBS
La fiscalía italiana realizó un registro de las oficinas en Milán del banco suizo UBS para obtener pruebas sobre las operaciones relacionadas con Parmalat. El banco admitía que había prestado a Calisto Tanzi 103 millones de euros en 1996, el mismo año que UBS suscribió una emisión de bonos de Parmalat por valor de 103 millones.

 



Deutsche Bank La autoridad alemana de supervisión bancaria (BaFin) y la justicia italiana investigaban si Deutsche Bank había ignorado deliberadamente las dificultades financieras del grupo Parmalat antes de la suspensión de pagos para vender bonos de la compañía. 


  • PROVEEDORES:

Tetra Pak El fabricante sueco de envases y embalajes inició una investigación interna después de que un diario publicara que la empresa había desviado unos 70 millones de euros a la familia Tanzi como posibles sobornos.


CUESTIONAMIENTOS ETICOS


El código de ética y conducta de Parmalat como el de la mayoría de instituciones de clase mundial contiene principios que reflejan sus políticas institucionales y cultura corporativa en lo que concierne al comportamiento que deben adoptar los socios y empleados de las corporaciones, a fin de preservar los más claros principio éticos y morales y a desarrollar su actividad dentro de un marco de competencia honesta, leal con sus clientes y exenta de conflictos de intereses, para mantener la confianza que el público ha depositado en la organización.

La situación de Parmalat demuestra que a pesar de las medidas que han sido tomadas alrededor del mundo por los gobiernos, supervisores, reguladores internacionales, la Federación Internacional de Contadores, las organizaciones de contadores y otros, para endurecer y mejorar las reglas de gobierno corporativo, las regulaciones y las normas de auditoría, será muy difícil alcanzar esas mejoras si las personas involucradas con los reportes financieros, no cumplen con estos requerimientos.

En el caso de Parmalat, el hecho de que los gerentes de la compañía hayan sido acusados de haber cometido fraude y de haber escondido fondos por un largo periodo, demuestra la dificultad para alcanzar medidas efectivas para que los miembros de la junta directiva de una compañía actúen con integridad, ya que las políticas escritas en manuales de funciones, de procedimientos y códigos de conducta permiten determinar las responsabilidades, las funciones, y el camino a seguir en las organizaciones.

Para concluir, después de realizar esta investigación en donde es impactante observar fraudes tan grandes en compañías reales, causados por profesionales sin una conducta ética ni moral, que por consecuencia se vio afectado de manera importante el entorno social y económico;

debemos ponernos a pensar y preguntarnos: ¿Qué pasa con el comportamiento ético dentro de la profesión?, ¿Qué ocasiona fraudes tan grandes como los relatados?, ¿Qué papel debo desempeñar para disminuir el índice de fraude financiero en las compañías?, ¿Yo como contador haría fraude en algún momento por dinero?. Todos estos cuestionamientos son importantes para tenerlos en cuenta y realizar una reflexión, para tener muy claro a donde queremos llegar con nuestra profesión contable y que debemos hacer para lograrlo de forma honesta, ética y profesional.

Los principios éticos a los que faltaron a los involucrados en el fraude de Parmalat fueron; integridad, objetividad, independencia, responsabilidad y observaciones de las disposiciones normativas.


SANCIONES


En el marco de las investigaciones, entre diciembre 2003 y febrero de 2004, fueron encarceladas 17 personas de un total de 29 acusados. Entre los detenidos figuraron el propio Calisto Tanzi, junto con los jefes financieros de Parmalat, Fausto Tonna y Luciano del Soldado. De igual forma, también fueron detenidos los directivos de la consultora Grant Thornton, Lorenzo Penca y Mauricio Bianchi y los contadores Gianfranco Bocchi y Claudio Pessima. 

El alcance de la investigación también afectó a siete bancos, que enfrentaron un importante daño, no sólo en sus finanzas sino también en su reputación como instituciones financieras. Entre los bancos señalados se destacan los estadounidenses Citigroup, Bank of América, JP Morgan Chase, y Morgan Stanley; el alemán Deutsche Bank; el español Santander; los italianos Banca Popolare Lodi, Paolo di Torino, UniCredito y Monte dei Paschi.

A la par de las investigaciones que condujo la justicia italiana se presentaron varias demandas cruzadas: por una parte, diversos acreedores demandaron a Parmalat por incumplimiento de pago; por la otra Enrico Bondi, en su tarea de levantar la empresa organizó una campaña de demandas en contra de los bancos y consultores de Parmalat con el propósito de recuperar más de 10 mil millones de dólares; y en un tercer frente estaban las demandas que el propio gobierno italiano y los accionistas interpusieron en contra de los bancos que no notificaron a los accionistas sobre el riesgo que implicaba la compra de bonos de la compañía.

A partir de entonces, diversas demandas de accionistas en todo el mundo se han interpuesto en contra de Parmalat.

MEDIDAS PARA PREVENIR EL FRAUDE CONTABLE:

Formación integral del Contador Público.
Ejecución de auditorías de forma periódica.
Sistemas de gestión contable que automaticen los procesos y emitan alertas de posible manipulación de cifras.
Control Interno para que todas las actividades de la empresa se realicen de acuerdo a las normas y las políticas definidas por el ente económico.

BIBLIOGRAFÍA

 v  Amat Salas, O., (2013) Detección de Maquillajes Contables en el nuevo PGC.

 v  Amat Salas, O., y Blake, J. (2002). Contabilidad creativa. Gestión 2000.

v  Amat Salas, O., & Oliveras, E. (2004). Propuestas para combatirla contabilidad creativa.                         Universia Business Review, (1

v  Beam, A. (2010). Learned the Hard Way. HealthSouth Co-Founder Lives Lesson About Complacency on Fraud, Ethics. Obtenido de Modern healthcare, 40(6), 25.

 v  Bestratén, B. M., Bestratén, B. M., Baraza, S. X., & Corrons, G. A. (2015). Gestión de la prevención en un marco de excelencia. Editorial UOC.

 v  Cano Rodríguez, M., y Nuñez Nickel, M. (2002). "La contabilidad creativa: análisis de la fiabilidad de la información contable", Prentice Hall..

v  “La leche es blanca pero no transparente. Parmalat, breve recuento de un gran fraude”. David Gómez Alvarez y Verónica González (2006).

 v  Parmalat, líder en alimentos y en corrupción: Avizora.com (2003).

 v  El fraude contable Parmalat: Maria Arroyo, Izaskun Artucha y Antonio M Arroyo (2004).

 v  Los paralelismos del caso Enron y el caso Parmalat: del escándalo americano al escándalo europeo. Clara Muñoz Colomina e Ignacio Urrutia de Hoyos (2004).

 v  El escándalo financiero de Parmalat-iprofesional.com (2004).

 




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